1995 - "Los Buenos días perdidos" de Antonio Gala

AGORA ESTRENO «LOS BUENOS DIAS PERDIDOS»
El humor, el amor, la tragedia y la poesía de Antonio Gala cobraron vida anoche, una vez más, a través del buen hacer de los integrantes del Grupo Agora con el estreno, en el Gran Teatro, de «Los buenos días perdidos». Cinco actores para reflejar la frustración de la clase media española por la presión de un ambiente asfixiante. Un texto concebido con una máxima economía de medios, deliciosamente marcados.
BUENOS DIAS, AGORA
Coincidiendo con la celebración del quince aniversario de su creación, el grupo burgalés Agora Teatro Independiente puso en escena ayer «Los buenos días perdidos» del dramaturgo y escritor cordobés Antonio Gala, que sustituía a «El sí de las niñas» de Leandro Fernández de Moratín, clásico que no pudo ser representado por problemas técnicos de última hora. El Teatro Clunia se llenó hasta la bandera para escuchar el buen hacer de estos veteranos de las tablas, que han sido y son referente de muchos jóvenes que empiezan a pisar un escenario. Una vez más, Agora presentó un montaje cuidado en el que sus actores volcaron toda la experiencia acumulada a lo largo de los años de trabajo -20 montajes escénicos- en los que han recibido definitivamente el respaldo del público, a veces tan difícil, de esta ciudad.
EXITO DE «AGORA» CON LA OBRA «LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO»
El grupo de teatro independiente «Agora» representó, en el Cine Moderno y dentro del programa municipal «Navidad Cultural», la obra de Oscar Wilde «La importancia de llamarse Ernesto». La representación, organizada y patrocinada por la Caja de Burgos, fue un éxito de público y los espectadores disfrutaron con este nuevo montaje de grupo burgalés. Una vez más, los briviescanos demostraron su afición y pasión por el teatro, que se ha convertido en una de las actividades que más público congrega.
Agora T.I. repone «La importancia de llamarse Ernesto»
BURGOS. -El próximo sábado, 14, en el salón Teatro de la Caja de Burgos en la Avenida General Vigón, el grupo Agora, Teatro Independiente, repone la obra de Oscar Wilde, «La importancia de llamarse Ernesto», que ya fue estrenada en Burgos en el Gran Teatro el pasado 20 de noviembre dentro de la Otoñada Cultural.
Wilde es un escritor burgués que triunfó mientras sus extravagancias le resultaron soportables a la clase dominante, pero tan pronto como su sátira y su burla empezó a molestarla, le eliminó de una forma despiadada y cruel. A una sociedad mediocre y acartonada le resulta difícil perdonar la crítica impertinente, la puesta en escena de sus ridículos personajes, la denuncia de su hipócrita moral. Sin embargo, hay algo de Oscar Wilde que la sociedad de su tiempo no es capaz de asimilar: su indudable talento, su ingenio y sus magníficas aptitudes para la comedia teatral.
Para asistir a la representación se podrán recoger las invitaciones en la librería «Espolón», en el bazar «Gracia» de la calle Miranda, 26 y en la papelería «Diteca» en la calle Vitoria, 47.
VIERNES, 24 DE NOVIEMBRE DE 1995
Agora presenta «Los buenos días perdidos», de Antonio Gala
S. I BAÑEZ. -Agora Teatro Independiente estrena a las ocho y media de la tarde, en el Gran Teatro, «Los buenos días perdidos» del dramaturgo tantas veces aplaudido, discutido, y en ocasiones fuertemente vapuleado Antonio Gala.
Este texto, estrenado en 1972, y galardonado con el Premio Nacional del Espectador y de la Crítica, refleja magistralmente una de las épocas más dolientes de la vida española: la postguerra.
En la dilatada trayectoria de esta formación burgalesa, la elección de los montajes no es casual; el momento de ofrecerlas al público tampoco.
Fernando Quintana, director y actor de esta comedia, afirma que «Gala no la escribió para los años sesenta; es una obra maestra vigente en nuestros días. Sus personajes están vivos.-En ella coexisten el que se aferra al poder; el picaro que se aprovecha de una sociedad pobre; un hombre que aspira a ser honesto, y una mujer que representa a la mayoría silenciosa, aguantando lo que la echen; para una vez que está a punto de acariciar una estrella, se la rompe entre las manos.
Los espectadores van a sentirse identificados con los personajes que aparecen en escena».
Para María Gracia, el resultado de introducirse en la piel de una mujer sincera y falsa, empeñada en sobrevivir a toda costa, ha sido gratificante. «Me encuentro cómoda, mi trabajo no es lacrimógeno, mi físico, mi carácter y mi voz se acoplan perfectamente al personaje».
Joaquín Ramos da un giro total a sus interpretaciones ánteriores con el papel más gris del reparto, hasta el final de la segunda parte, donde una frase que él pronuncia encierra la tesis de la obra «es una responsabilidad de la que espero salir airoso».
Completan el reparto Montserrat Guardiola y José Alonso. Responsables de la luz y el sonido, José A. Pereda, Pablo Marquina y Ernesto Miguel.
En los actos de su XV aniversario
«Agora» Teatro Independiente agradece el apoyo prestado por el alcalde y Diario de Burgos
BURGOS.- A mediodía de ayer, directivos del grupo «Agora» Teatro Independiente, rindió un sencillo pero cálido homenaje de gratitud al alcalde de la ciudad, Valentín Niño, como presidente del Ayuntamiento, al cumplir los quince años de actividad artística del grupo.
Fernando Quintana, en nombre de todos los componentes, tuvo palabras de agradecimiento por cuanto el Concejo bur-galés hace por el teatro y por la colaboración prestada a «Agora» desde el primer momento. Le hicieron entrega de una bandeja grabada como recuerdo. La primera autoridad municipal correspondió con palabras de gratitud y de elogio por una intensa labor cultural.
Poco antes, en la sede de nuestro periódico, «Agora» entregó una bandeja conmemorativa a Diario de Burgos como expresión de reconocimiento por el apoyo recibido durante tres lustros. El director del grupo teatral burgalés hizo la entrega al presidente del Consejo de Administración, Pedro García Romera, quien destacó en sus palabras el valor del esfuerzo de estos burgaleses en favor de la cultura y del teatro. Estuvieron presentes el gerente de DB, Jesús Bueno, y el director, Vicente Ruiz de Mencía.
Agora Teatro Independiente, el triunfo de la constancia
Que 15 años no es nada ya lo dice la canción, pero este tiempo en el caso de un grupo teatral es todo un mundo y un logro de permanencia sobre los escenarios que muy pocas formaciones escénicas sueñan alcanzar. Sin embargo, Agora Teatro Independiente lo ha conseguido y sus componentes contemplan el futuro con optimismo, apoyados quizás en la solidez de su relación interpersonal y en la respuesta de un público al que califican de poco exigente, generoso y más dado a encumbrar lo que nos llega de fuera que lo propio. Hoy regresan con «Los buenos días perdidos», de Gala, al Teatro Clunia.
Hace ahora 15 años el Grupo Agora Teatro Independiente realizaba su primera representación en la iglesia de San Salvador de Oña, escenario del estreno de «El Gran Teatro del Mundo», de Calderón de la Barca.
En todo este tiempo, la veterana formación burgalesa ha realizado 20 montajes escénicos y ha renovado su plantel de actores en varias ocasiones, aunque todavía permanecen en activo en el seno de este grupo tres de sus fundadores: Fernando Quintana, actual director de la Escuela Municipal de Teatro, Joaquín Ramos y María Gracia.
Quince años de permanencia sobre los escenarios son un mundo y todo un logro para una formación teatral que nunca se ha fijado como meta ganar dinero. No es de extrañar por ello que sus responsables califiquen la evolución experimentada por el grupo en los últimos cinco años como muy positiva.
«En este tiempo -asegura Quintana- hemos recibido el espaldarazo definitivo del público burgalés. Los montajes se han cuidado más y esto hace que el reto sea cada vez más difícil para nosotros, con el añadido de que ahora los aficionados están pendientes del trabajo que realizamos»
Otro dato que habla en favor de este elenco de actores es que -añade Ramos- nunca han vivido momentos especialmente difíciles que pudieran poner en riesgo la continuidad del grupo porque «Agora no ha tenido fisuras ni ha sufrido capillas, quizás porque siempre hemos trabajado como una piña».
Sus componentes consideran que Agora es un grupo que ha dado mucha importancia a la relación personal y ha logrado «sembrar el teatro en Burgos, sobre todo entre la gente joven. Somos la referencia para muchas formaciones que están empezando y esto nos llena de satisfacción».
Integrado por una docena de actores que conciben el teatro como un largo proceso de maduración, comparten la opinión de que Burgos necesita un auditorio, al margen del Teatro Principal, y destacan la generosidad, el chovinismo y la escasa exigencia que plantea el público burgalés.


