1991 - "Una noche en su casa ....señora" de Jean de Letraz
Diez años de vida, quince obras y 300 representaciones avalan al grupo Agora Teatro Independiente. También la respuesta a menudo masiva del público y un apoyo institucional que creen haberse ganado a pulso. El viernes celebran su aniversario de la única forma posible, con un nuevo estreno, esta vez de una comedia de Jean de Letraz, «Una noche en su casa, señora...». También su historia tiene más sonrisas que drama y han hecho de «su casa-escuela» un espacio común para la difusión del teatro.
Agora: una asamblea pública en la escena
El grupo de teatro más veterano de Burgos cumple diez años
«Hemos evolucionado más que los críticos y hemos respondido a la confianza del público»
Agora nació, hace diez años, como Amigos del Teatro, nombre improvisado para poner en escena «El gran teatro del mundo», encargo institucional para conmemorar el centenario de la muerte de Calderón de la Barca. A partir de ahí, su pequeño mundo burgalés se convirtió en un gran teatro lleno de posibilidades que han intentado aprovechar durante diez años con un objetivo claro: la difusión del teatro
Cuatro años más tarde cambiaron su nombre y su filosofía. «Agora», la palabra de origen griego que designa una asamblea pública, fue la que encontraron más adecuada para definir a un grupo de teatro independiente que actúa para hacer, que no vender, teatro. Al mismo tiempo fueron profesionalizándose, abandonando en gran parte las repre-sentacionessin infraestructura y pocos medios en pueblos y barrios para dar una oferta de más calidad y más «aprovechable» culturalmente.
Agora no ha regateado géneros aunque, eso sí, siempre han hecho teatro de texto, de actor. Fernando Quintana, su director, lo tiene claro: «Somos un grupo de actores en el que los actores son libres en el escenario».
Diez años con un estreno anual y representaciones prácticamente por todo el país, ofrecen a Agora una posidicón desde la que observar el panorama teatral burgalés «desde las tablas», desde lo alto, sobre todo porque, a través de su vinculación con la Escuela municipal de Teatro, han colaborado también en la formación de actores: «Los actores tienen prisa por actual -dice Femando Quintana-, pero la tarea de preparación es larga. En Burgos es ahora cuando puede empezar a hablarse de teatro y cuando hay que hacerlo». No desaprovechar estos esfuerzos, estos actores formados en el propio Burgos, requiere la creación de una compañía estable.
Ninguno de los diez actores de Agora vive del teatro, no más de 3 o 4 pueden hacerlo en toda la región. Sus actividades profesionales limitan las salidas. El «cachet» varía desde 0 a las 300.000 pesetas dentro de la región y las 400.000 fuera.
«Hemos hecho cosas mejores y peores, pero no nos arrepentimos de nada», dice Quintana recordando con placer a las 1.500 personas que pagaron entrada por verles en «Todos eran mis hijos»: «Eso no lo ha conseguido ningún grupo no profesional». Para la obra de aniversario no esperan ni merecen menos.
ESTHER BAJO
PLACA DE AGRADECIMIENTO
Con motivo de cumplir su décimo aniversario, el grupo de teatro «AGORA» entregó al Ayuntamiento una placa «en agradecimiento por el apoyo prestado». El presidente de la Comisión de Cultura, Jesús María Jabato, señaló en el transcurso del acto que «el Ayuntamiento está para fpmentar la cultura y en especial el Teatro, teniendo en cuenta las penurias que está atravesando». Jabato añadió que Peña «es el que se merece esta placa porque es el que más empeño ha demostrado en esta tarea».
(Foto: Luis López Araico).


